«Necesitas un curetaje».
Es una frase que puede generar bastante confusión cuando hasta ese momento pensabas que simplemente necesitabas una limpieza dental.
Aunque ambos tratamientos buscan eliminar depósitos bacterianos y mejorar la salud de la boca, una limpieza profesional y un tratamiento periodontal profundo no son lo mismo.
El conocido popularmente como curetaje dental —habitualmente denominado raspado y alisado radicular— se utiliza cuando las bacterias y el sarro han alcanzado zonas situadas por debajo de la línea de la encía.
Es uno de los procedimientos utilizados para controlar la periodontitis y forma parte de los tratamientos de periodoncia en Coslada de Nuño + Pérez. La propia página de la clínica incluye el raspado y alisado radicular cuando existe pérdida de hueso asociada a enfermedad periodontal.
El objetivo del tratamiento es acceder a las superficies de las raíces dentales situadas debajo de la encía para retirar placa bacteriana, sarro y depósitos adheridos.
Después se trabaja sobre la superficie radicular para dejarla limpia y favorecer unas condiciones adecuadas para que los tejidos periodontales se mantengan estables.
La Academia Americana de Periodoncia describe el scaling and root planing como una limpieza profunda de las superficies de las raíces, eliminando depósitos situados bajo la línea de la encía y trabajando posteriormente la superficie radicular.
La placa bacteriana se forma continuamente sobre los dientes.
Cuando no se elimina adecuadamente puede mineralizarse y transformarse en cálculo o sarro.
En las fases iniciales, la inflamación puede limitarse a la encía.
Es lo que conocemos como gingivitis.
Sin embargo, cuando la enfermedad progresa pueden dañarse los tejidos que mantienen los dientes y formarse espacios más profundos alrededor de ellos, conocidos como bolsas periodontales.
En esas zonas el cepillo dental no puede limpiar correctamente.
La periodontitis puede producir pérdida del soporte alrededor de los dientes y, en sus fases más avanzadas, comprometer su estabilidad.
Esta es probablemente la pregunta más importante.
Se utiliza principalmente para eliminar placa, manchas y sarro acumulados alrededor de los dientes cuando no existe una afectación periodontal profunda que requiera trabajar las raíces.
Puede formar parte de la prevención y del control rutinario de la salud oral.
Es un tratamiento periodontal más profundo.
Se trabaja por debajo del margen de la encía para eliminar depósitos adheridos a las superficies radiculares cuando existe enfermedad periodontal.
Por eso no debería realizarse un curetaje simplemente porque haya bastante sarro visible.
Primero hay que diagnosticar qué está ocurriendo en las encías.
En Nuño + Pérez se diferencia precisamente entre la limpieza utilizada en fases iniciales y el raspado y alisado radicular empleado cuando se diagnostica periodontitis con pérdida de soporte.
No puedes saberlo únicamente por los síntomas.
Una persona puede presentar periodontitis sin experimentar un dolor importante.
Algunos signos que justifican una valoración periodontal son:
Pero estos signos no sustituyen el diagnóstico.
Para saber si existe enfermedad periodontal hay que estudiar clínicamente las encías y valorar, cuando corresponda, el nivel de soporte óseo mediante pruebas radiológicas.
La valoración periodontal permite comprobar el estado de los tejidos que rodean los dientes.
Una de las pruebas fundamentales consiste en medir el espacio existente entre el diente y la encía mediante una sonda periodontal.
También pueden valorarse:
En Nuño + Pérez el protocolo periodontal contempla precisamente radiografía, estudio periodontal y seguimiento de la evolución de las encías.
Durante el tratamiento puede utilizarse anestesia local, de manera que la zona tratada permanezca anestesiada.
Nuño + Pérez señala expresamente que el raspado se realiza con anestesia local para evitar molestias relevantes durante la intervención.
Después del tratamiento algunos pacientes pueden experimentar temporalmente sensibilidad dental o molestias en las encías.
La intensidad y duración dependen de la profundidad del tratamiento y del estado periodontal inicial.
Depende del caso.
La boca puede dividirse en diferentes zonas o cuadrantes y tratarse en una o varias sesiones.
En pacientes con afectación localizada puede ser necesario trabajar solamente determinadas áreas.
En otros casos la enfermedad periodontal puede encontrarse distribuida por diferentes zonas de la boca.
El plan se establece después de realizar el estudio periodontal.
No existe una duración universal.
Depende principalmente de:
Por eso dos personas que aparentemente tienen «periodontitis» pueden necesitar tratamientos muy diferentes.
Eliminar el sarro profundo es solamente una parte del tratamiento periodontal.
Después resulta fundamental comprobar cómo responden los tejidos.
Las revisiones permiten valorar si:
La Academia Americana de Periodoncia considera el raspado y alisado radicular una de las principales terapias no quirúrgicas frente a la enfermedad periodontal.
Hay que tener cuidado con la palabra «definitivamente».
La periodontitis necesita control a largo plazo.
Después de estabilizar la enfermedad, mantener una higiene adecuada y acudir a los mantenimientos periodontales indicados es fundamental para reducir el riesgo de progresión o recaída.
Por eso en Nuño + Pérez el seguimiento y las revisiones forman parte explícita del protocolo periodontal.
Cuando la enfermedad periodontal continúa avanzando puede producir una pérdida progresiva del tejido y del hueso que sostienen los dientes.
Con el tiempo algunos dientes pueden presentar movilidad y, en casos avanzados, llegar a perderse.
Precisamente por eso tratar las encías no es únicamente una cuestión estética.
El objetivo principal es conservar los dientes naturales durante el mayor tiempo posible.
Sí.
El tratamiento elimina los depósitos existentes en ese momento, pero no impide que vuelva a formarse placa bacteriana.
La higiene diaria y los mantenimientos profesionales siguen siendo necesarios.
En pacientes con antecedentes de periodontitis estos controles adquieren todavía más importancia.
No debería plantearse como un tratamiento que se hace automáticamente cada cierto número de meses.
Primero se realiza el tratamiento necesario y posteriormente se establecen revisiones y mantenimiento periodontal según el riesgo y la evolución del paciente.
Si la enfermedad permanece estable, el objetivo es mantener esa estabilidad y evitar tener que volver a realizar tratamientos profundos innecesariamente.
Si tus encías sangran, se han retraído o te han recomendado un curetaje, lo más importante es conocer primero el estado periodontal real de tu boca.
No todas las personas que tienen sarro necesitan raspado y alisado radicular.
Y no todas las periodontitis tienen la misma gravedad.
En Nuño + Pérez realizamos un estudio individual para determinar qué tratamiento necesitan tus encías y diseñar posteriormente un protocolo de seguimiento.
Puedes conocer más sobre nuestros tratamientos de periodoncia en Coslada o solicitar una valoración.