Blog · Odontología general
Un diente puede romperse mordiendo algo duro, después de un golpe o incluso sin que haya ocurrido ningún accidente evidente.
Y no todas las fracturas son iguales.
En algunos casos se desprende únicamente un pequeño fragmento de esmalte.
En otros, la fractura alcanza capas más profundas del diente y puede afectar a la pulpa o comprometer considerablemente su estructura.
La buena noticia es que un diente roto no tiene por qué significar automáticamente que haya que extraerlo.
Dependiendo de la profundidad y localización de la fractura existen diferentes tratamientos destinados a conservar la pieza natural.
La filosofía de nuestro servicio de odontología general en Coslada parte precisamente de intentar salvar y mantener los dientes naturales siempre que resulte clínicamente viable.
Lo primero es mantener la calma y solicitar una valoración dental.
Hasta poder acudir a la clínica:
Si el traumatismo ha sido importante, existe sangrado abundante, movilidad del diente o dolor intenso, la valoración debería realizarse cuanto antes.
La American Association of Endodontists recomienda que las lesiones dentales traumáticas sean evaluadas profesionalmente, ya que el tratamiento depende de cuánto tejido dental y pulpar se haya visto afectado.
A veces resulta evidente porque falta una parte visible del diente.
Pero no siempre.
Una grieta puede ser muy pequeña y resultar difícil de identificar a simple vista.
Algunos síntomas posibles son:
También es posible tener una fractura sin sentir dolor inicialmente.
Por eso la ausencia de dolor no significa necesariamente que el diente esté bien.
Las fracturas pueden aparecer por diferentes motivos.
Una caída, un golpe practicando deporte o un accidente pueden fracturar uno o varios dientes.
Hielo, huesos, caramelos muy duros u objetos que no deberían utilizarse para morder pueden generar una carga excesiva.
Una caries grande puede destruir progresivamente parte de la estructura del diente y debilitarlo.
A veces el paciente piensa que «el diente se ha roto comiendo», cuando en realidad ya se encontraba debilitado previamente.
Cuando un diente ha perdido una parte importante de su estructura, determinadas zonas pueden ser más susceptibles a fracturarse.
Apretar o rechinar los dientes de forma repetida aumenta las fuerzas que soportan.
En determinados pacientes puede contribuir al desgaste y a la aparición de fisuras o fracturas.
No.
La necesidad de realizar una endodoncia depende de si la pulpa dental está afectada y del diagnóstico del diente.
Una pequeña fractura limitada a las capas externas puede resolverse con un tratamiento restaurador sin tocar el nervio.
Sin embargo, cuando una grieta alcanza la pulpa, puede ser necesario realizar un tratamiento de conductos y posteriormente proteger el diente con una restauración adecuada. La American Association of Endodontists contempla precisamente la endodoncia y una corona cuando una grieta ha alcanzado la pulpa pero el diente todavía puede conservarse.
El tratamiento depende de cuánto tejido se haya perdido.
Cuando la fractura es pequeña o moderada y existe suficiente estructura dental sana, puede reconstruirse la parte perdida utilizando composite.
Es un material que puede seleccionarse en un tono similar al diente natural y modelarse para recuperar su forma.
Es especialmente útil en determinadas fracturas de dientes anteriores.
El objetivo no es únicamente rellenar el fragmento perdido, sino recuperar adecuadamente la forma, el contacto y la función del diente.
En determinados dientes posteriores puede haberse perdido demasiada estructura para realizar un empaste convencional, pero todavía existir suficiente tejido para utilizar una restauración parcial.
La indicación dependerá de cuánto diente sano permanezca y de las cargas que soporte.
Cuando el diente ha perdido una parte considerable de su estructura, puede ser necesario protegerlo mediante una restauración que cubra una mayor superficie.
Esto permite distribuir las fuerzas durante la masticación y reducir el riesgo de que una grieta continúe avanzando en determinados casos.
Si el traumatismo o la fractura afecta a la pulpa, puede ser necesario realizar una endodoncia.
El tratamiento consiste en acceder al interior del diente, limpiar los conductos y sellarlos para poder conservar la pieza cuando su pronóstico lo permite.
Nuño + Pérez incluye la endodoncia dentro de su servicio de odontología general precisamente con el objetivo de salvar dientes cuya pulpa se encuentra afectada.
Hay fracturas cuyo alcance hace imposible conservar la pieza con un pronóstico razonable.
Por ejemplo, determinadas fracturas verticales que se extienden profundamente por la raíz pueden tener un pronóstico desfavorable.
La AAE diferencia precisamente entre dientes agrietados que todavía pueden ser tratados y dientes completamente divididos o con determinadas fracturas radiculares que pueden requerir extracción.
Si finalmente el diente no puede conservarse, existen diferentes posibilidades para sustituirlo.
Una de ellas son los implantes dentales en Coslada.
Pero la extracción debería ser la solución cuando realmente no resulte viable mantener el diente, no simplemente porque exista una fractura.
Es uno de los errores más frecuentes: pensar que mientras no exista dolor no hace falta hacer nada.
Una fractura pequeña puede no afectar al nervio y no provocar síntomas importantes.
Sin embargo, el diente puede seguir teniendo una zona debilitada o una vía por la que las bacterias puedan penetrar posteriormente.
Además, ciertas grietas pueden progresar.
Un diagnóstico temprano ofrece generalmente más posibilidades de plantear tratamientos conservadores. La AAE destaca la importancia de identificar de forma precoz los dientes agrietados para intentar conservarlos.
Debe valorarse.
Es especialmente importante acudir pronto si:
Aunque no exista dolor, dejar una muela fracturada durante meses puede hacer más complejo un problema inicialmente sencillo.
Sí, si la fractura permite que las bacterias alcancen zonas internas del diente.
Cuando la pulpa resulta dañada o infectada pueden aparecer dolor, sensibilidad prolongada, inflamación o infección alrededor de la raíz.
Es uno de los motivos por los que conviene valorar las fracturas antes de que aparezcan síntomas importantes.
No depende únicamente del tamaño del trozo que se haya desprendido.
Hay que valorar:
En ocasiones también son necesarias pruebas radiológicas y pruebas específicas para comprobar la vitalidad pulpar.
Siempre que exista un pronóstico razonable, conservar los dientes naturales es uno de los principales objetivos de la odontología.
Una reconstrucción, una restauración protectora o una endodoncia pueden permitir mantener piezas que inicialmente parecen muy dañadas.
Por eso la pregunta correcta ante un diente fracturado no es únicamente «¿hay que sacarlo?», sino:
«¿Hasta dónde llega realmente la fractura y qué opciones existen para conservarlo?»
Si se te ha roto un diente o una muela, cuanto antes sepamos qué ha ocurrido, más sencillo será determinar qué tratamiento necesita.
Una pequeña reconstrucción y una fractura que alcanza el nervio son problemas completamente diferentes, aunque desde fuera puedan parecer similares.
En Nuño + Pérez podemos realizar una valoración del diente y determinar si puede restaurarse, si necesita una endodoncia o si requiere otro tipo de tratamiento.
Puedes conocer nuestro servicio de odontología general en Coslada y solicitar una valoración.