¿Puedo ponerme implantes dentales si tengo poco hueso? Soluciones actuales
Que te hayan dicho que tienes poco hueso para colocar implantes dentales no significa necesariamente que tengas que renunciar a recuperar tus dientes fijos.
La cantidad y calidad de hueso disponible son factores importantes a la hora de planificar un implante, pero actualmente existen diferentes técnicas que permiten abordar muchos casos en los que el volumen óseo no es suficiente inicialmente.
El primer paso es determinar cuánto hueso existe realmente y cuál es la solución más adecuada para cada paciente.
En Nuño + Pérez estudiamos este tipo de situaciones dentro de nuestros tratamientos de implantes dentales en Coslada, utilizando diagnóstico mediante TAC 3D para analizar de forma precisa la anatomía del maxilar. La propia clínica incluye entre sus tratamientos los casos con poco hueso y técnicas de regeneración ósea.
Cuando perdemos un diente, el hueso que anteriormente rodeaba su raíz deja de recibir los mismos estímulos.
Con el paso del tiempo puede producirse una disminución progresiva del volumen de ese hueso.
Pero la ausencia de dientes no es la única causa.
También podemos encontrar pérdida ósea relacionada con:
Por eso dos pacientes que llevan el mismo tiempo sin un diente pueden presentar cantidades de hueso completamente diferentes.
No es posible saberlo simplemente mirando la encía.
Para planificar correctamente un implante es necesario estudiar tanto la altura como la anchura del hueso disponible y su relación con estructuras anatómicas cercanas.
Las pruebas radiológicas tridimensionales permiten observar la zona desde diferentes planos y conocer con mucha mayor precisión el hueso disponible.
Esto ayuda al implantólogo a valorar:
En Nuño + Pérez, el estudio implantológico incorpora diagnóstico mediante TAC 3D precisamente para poder planificar tratamientos de este tipo.
En muchos casos, sí.
Tener poco hueso no es un diagnóstico único. Existen diferentes grados de pérdida ósea y cada situación requiere una planificación diferente.
Algunos pacientes pueden recibir el implante directamente.
Otros pueden necesitar aumentar previamente el volumen de hueso.
Y en determinados casos es posible realizar la regeneración y colocar el implante durante una misma intervención.
Por eso no conviene asumir que un implante es imposible únicamente porque hace años se haya perdido el diente o porque exista reabsorción ósea.
Una de las soluciones más habituales cuando no existe volumen suficiente es realizar una técnica de regeneración ósea.
El objetivo es reconstruir o aumentar el hueso de la zona en la que se quiere colocar el implante.
Dependiendo de la situación, pueden utilizarse diferentes materiales y técnicas de injerto.
Las técnicas de aumento óseo se emplean precisamente para reconstruir áreas de los maxilares que han perdido volumen y preparar o mejorar el sitio donde posteriormente se colocará un implante.
No necesariamente.
Existen casos en los que primero se realiza la regeneración y se espera a que la zona cicatrice antes de colocar el implante.
En otros, dependiendo de la cantidad y estabilidad del hueso disponible, puede valorarse colocar el implante y realizar la regeneración durante la misma cirugía.
La decisión depende completamente del diagnóstico individual.
Cuando faltan dientes en las zonas posteriores del maxilar superior puede aparecer otra situación frecuente.
Sobre las raíces de los molares superiores se encuentran los senos maxilares. Si existe poca altura de hueso entre la boca y el seno, puede ser necesario aumentar esa zona antes de colocar determinados implantes.
Una de las técnicas utilizadas es la elevación de seno maxilar.
El procedimiento permite generar espacio para aumentar el volumen óseo disponible y facilitar posteriormente la colocación del implante. La Academia Americana de Periodoncia describe precisamente la elevación de seno como una técnica destinada a desarrollar hueso para la colocación de implantes dentales.
No todos los pacientes con pérdida de hueso necesitan una elevación de seno. Se utiliza únicamente en situaciones concretas del maxilar superior.
Una pérdida de hueso moderada tampoco significa necesariamente que haya que realizar dos cirugías independientes.
Cuando existe suficiente hueso para proporcionar estabilidad al implante pero determinadas áreas necesitan ser reconstruidas, el especialista puede valorar realizar una regeneración alrededor del implante durante la misma intervención.
De nuevo, la clave está en estudiar previamente la anatomía mediante diagnóstico tridimensional.
Depende de la complejidad del caso.
Un tratamiento en el que existe hueso suficiente desde el principio no tiene los mismos tiempos que otro que necesita una regeneración importante.
Hay que diferenciar además tres momentos:
En ciertos pacientes puede valorarse además una solución provisional durante el proceso.
Por eso los tiempos deben establecerse después de estudiar el caso y no mediante una estimación general por Internet.
Lo importante no es únicamente cuánto hueso había inicialmente, sino conseguir unas condiciones adecuadas antes o durante la colocación del implante.
Precisamente por ese motivo se realizan estudios radiológicos, regeneraciones e injertos cuando están indicados.
Intentar colocar un implante sin evaluar correctamente el volumen óseo sería muy diferente a realizar un tratamiento previamente planificado para reconstruir la zona.
Cuanto más tiempo ha transcurrido desde la pérdida dental, mayor puede ser la reabsorción del hueso de la zona, aunque existe mucha variabilidad entre pacientes.
Por eso haber llevado durante muchos años una prótesis removible o haber tenido un espacio sin dientes no descarta automáticamente los implantes.
Será necesario comprobar mediante pruebas radiológicas cuál es la situación actual.
La respuesta depende de por qué se descartaron.
Un diagnóstico previo de falta de hueso no permite saber por sí solo qué posibilidades existen actualmente.
La implantología y las técnicas regenerativas permiten tratar situaciones de pérdida ósea mediante diferentes estrategias, pero cada caso debe ser valorado individualmente.
Una segunda valoración puede ser especialmente útil cuando el motivo por el que se descartaron los implantes fue únicamente la cantidad de hueso existente.
El proceso debería comenzar con un diagnóstico completo.
Normalmente se estudian:
A partir de esa información puede diseñarse un plan de tratamiento personalizado.
No todos los pacientes con poco hueso necesitan la misma técnica y, en implantología, utilizar el tratamiento menos invasivo compatible con un resultado estable suele ser preferible a realizar procedimientos innecesarios.
Si has perdido uno o varios dientes y te preocupa no disponer de suficiente hueso, el siguiente paso no debería ser asumir que los implantes están descartados.
Lo importante es conocer exactamente cuál es tu situación.
En Nuño + Pérez podemos estudiar el volumen óseo mediante diagnóstico 3D y valorar las diferentes posibilidades para recuperar los dientes perdidos.
Puedes conocer más sobre nuestro tratamiento de implantes dentales en Coslada y solicitar una valoración personalizada.